La manifestación de más de un millar de policías de todos los cuerpos por el centro de Barcelona no ha dejado indiferente a ninguna formación política. Mientras los líderes de PP, PSC o Ciudadanos expresaban su respeto por la labor de las fuerzas de seguridad, la CUP insiste en denunciar unos abusos y una impunidad en los Mossos d’Esquadra que considera endémicos, llegando a calificar de “cuatro matones” a los manifestantes. Y la Consellería de Interior mantiene un escrupuloso silencio.
El ministro del Interior, por el contrario, sí ha comentado la manifestación de ayer. Juan Ignacio Zoido, ha dicho hoy que “el Estado de derecho va a funcionar le pese a quien le pese” para impedir coacciones y amenazas a los Mossos d’Esquadra y resto de policías en Cataluña con el fin de encorsetar sus actuaciones.
El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha sido tajante al afirmar que los cuerpos policiales merecen “la máxima consideración y apoyo” para su formación y ha lamentado “que se produzca un clima que ha llevado a una manifestación con este lema”. Iceta ha ido más allá, y ha expreado además su apoyo al conseller de Interior, Jordi Jané, “en un momento en que algunos pretenden desconocer la legalidad y pretenden que los Mossos actúen de parte”. Una clara referencia a la CUP y su pretensión de que la policía autonómica desatienda los requerimientos de la Justicia cuando se trata de acciones contra sus militantes.
Por su parte el líder del PP catalán, Xavier García Albiol, ha trasladado “todo el apoyo” de su partido a Mossos, Policía Nacional, Guardia Civil y Guardia Urbana y ha señalado que la manifestación de ayer “es uno de los mejores ejemplos de la anomalía social que vivimos en Cataluña, donde quienes se dedican a insultar a la policía están condicionando al Gobierno catalán”. También el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, ha pedido una reflexión y que “dejemos que los trabajadores que velan por el estado de derecho trabajen libremente y sin coacciones”.

La CUP: ‘No nos harán callar’

Para la CUP, sin embargo, la marcha de ayer fue la de “cuatro matones” cuyo único objetivo es acallar las denuncias de abusos policiales que la formación anticapitalista, como buena parte de los Comunes que forman el partido de Ada Colau, creen generalizados. “No nos callamos en el franquismo, no nos callamos durante la transición, no nos callamos con las torturas de 1992 con los Juegos Olímpicos. Tampoco callaron los tres de Gràcia ante la brigada de información de la Policía, ni los vaguistas ante los Mossos d’Esquadra, así que queremos dirigir un mensaje claro: si no nos han hecho callar hasta ahora no nos harán callar cuatro matones que actúan como cuerpos policiales cuando están de servicio o cuando se quitan el uniforme. Ni callaremos ni daremos pasos atrás contra los abusos y la impunidad”.
Tras el alegato de María José Lecha, de la CUP de Barcelona, los perfiles de este partido y grupos asociados a los comunes inundaban las redes con un hashtag alternativo: frente a #mareapolicial proponen #mareaimpunidad para cuestionar la marcha. Así, la CUP ironizaba con las declaraciones del portavoz de Guardia Urbana, quien negó que la marcha fuera solo contra esta formación. Otros grupos minoritarios de izquierda como Aram, Alerta Solidaria o el Partido Pirata han secundando la campaña contra la manifestación, mientras en las redes se repetían mensajes a favor y en contra de los manifestantes.