martes, 22 de noviembre de 2016

“Celia. Las hijas del carbón”, un documental sobre las mujeres mineras

ENTREVISTA


Entrevistamos a Montse Blanco, realizadora de este precioso documental en homenaje a Celia, su abuela minera quien vivió las duras condiciones de las posguerra, junto las mujeres del pueblo, El Bierzo.
Barcelona | @LubCynthia
Lunes 3 de octubre | 18:05
¿Cuéntanos de qué trata el documental “Celia. Las hijas del carbón”, cuyo adelanto podemos ver en el trailer que aquí reproducimos?
"Celia.Las hijas del carbón", es un homenaje a todas las mujeres mineras que de tan invisibilizadas parece como si la historia se las hubiese tragado y fueron ellas las que tragando el polvo del carbón, hicieron historia.
Celia, mi abuela minera o carbonera del Bierzo, está en mi memoria y el documental está dedicado a ella en especial. Porque su vida fue la de tantas mujeres que han tenido que dejarse la piel para sobrevivir en pleno franquismo. Su padre minero fue asesinado por un falangista, ella tenía 9 años y se lo encontró muerto en una cuneta, esto marcó toda su vida.
A raíz de esto su madre, para evitar más muertes, tuvo que emigrar a la Argentina con sus dos hijos, pero Celia se quedó y al poco tiempo se puso a trabajar en la mina para sacar adelante a sus cinco hijos y a su marido postergado en una cama por un accidente laboral no reconocido como tal, por lo que a mi abuela no le quedó más remedio que hacer dos jornadas de vagonera.
El documental narra cómo las mujeres se apoyaban mutuamente, en las casas, en los trabajos y cómo de brutal era la violencia de los capataces, allá en la mina. Las condiciones de vida en la montaña con temperaturas que bajaban a unos cuantos grados bajo cero y la falta de alimentos, de ropas de abrigo, de todo, pero no había otra cosa.
Estas mujeres eran la otra cara de la moneda del modelo de mujer femenina que el nacional-catolicismo impuso, las subversivas mineras rompieron todos los corsés para sobrevivir y alimentar a sus familias.
La segunda parte del documental conecta el pasado minero con la actual explotación del carbón a cielo abierto. El paso del minero y la minera al peón de máquinas excavadoras y la lucha de los pueblos para acabar con el desastre ecológico y económico que han producido con el mafioso Victorino Alonso y su familia que mi abuela conoció y que ya dominaban el sector en la época franquista.
¿Qué fue lo que te motivó a hacerlo?
Lo que más me motivó a realizar el documental es mi sentido feminista de clase obrera y la injusticia que significa perder la memoria histórica, sobre todo la de las mujeres que han “levantado este país”, las grandes olvidadas. Me apunté a un taller de audiovisuales y género que impartía el Colectivo Circes en Nou Barris y de ese estupendo taller surgió la idea. Las talleristas me facilitaron todo el material, no tuve que hacer ningún tipo de inversión. Así que me fui al pueblo de mi abuela, Villamartín del Sil, en el Bierzo, a rodar esos maravillosos paisajes y a sus gentes. Cuando un grupo de niños me vieron llegar con la cámara ¡se pensaron que éramos la tele! Después me dirigí a pocos kilómetros, al Valle de Laciana, donde rodé con un grupo de activistas y gente del pueblo, las minas a cielo abierto.
Las talleristas del Colectivo Circes me ayudaron a montarlo también, este documental se lo debo a ellas en gran parte.
En el trailer las voces de las mujeres de diferentes generaciones son las protagonistas ¿Cómo has logrado esa potente combinación de experiencias, históricas y actuales?
Pues la combinación de voces de diferentes generaciones surge de una forma espontánea, las mujeres del pueblo son entrañables, tienen tanto que decir ¡y cómo lo dicen! Las más jóvenes nos quedamos atónitas ante esa fuerza, esa energía que nos trasmiten que parece que todo es posible, que nos empoderan tanto.
Una vecina de mi abuela como bien expresa en el documental decía “cada vez que me acuerdo de tu abuela cuando le subíamos el niño a la mina para que le diera de mamar, es que me entran ganas de llorar”. Las emociones salen de las tripas, los recuerdos, el miedo “que no vuelva esa época por favor, que no vuelva” clamaba otra vecina, pues la miseria de la postguerra no se olvida. El miedo con la vuelta de la derecha al poder y el que la historia no se repita otra vez. Pese a la represión y las muertes vividas lo que más me sorprendió fue las tremendas ganas de vivir y la ilusión por un futuro mejor que transmiten estas mujeres.
¿Cómo fue tu vivencia como realizadora del documental y protagonistas a la vez?
La vivencia rodando fue espectacular, sentir ese cariño tan grande de las mujeres, vecinas, familiares y amigas de mi abuela que contaban la historia de sus vidas, me emocionó. También me hizo reflexionar sobre la situación de las mujeres hoy en día. Yo he tenido que salir de mi pueblo natal, de mi ciudad, para venir a Barcelona a buscarme la vida. El mundo ha cambiado, la situación de las mujeres ha mejorado pero la de algunas, no la de todas y queda tanto por hacer, no pierdo la ilusión de que las cosas cambien y para ello me movilizo y me implico en temas sociales y políticos, es mi pasión, a pesar del poco tiempo que me queda libre. Pero estoy en un entorno propicio para ello, porque aunque se haya dicho muchas veces, "yo sola no puedo", con amigas, con compañeras sí. Asi que en memoria a todas las mujeres de aquí y de allá, no puedo estar más contenta de presentaros esta pequeñita muestra de una revolución silenciada, la de las mujeres del carbón, por todas ellas va.

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