jueves, 24 de noviembre de 2016

Convenio Telepizza: mientras UGT y CCOO pactan recortes, CGT exige un referéndum vinculante

#VALEMOSMASQUEESTO


Este miércoles el Comité Intercentros de Telepizza (UGT y CCOO), después de 6 meses de “negociaciones”, ha firmado el Convenio Colectivo de Elaboradores de Productos Cocinados para su Venta a domicilio (PRODELIVERY).
Delegado de CGT Telepizza, Zaragoza
Martes 22 de noviembre | 19:20
Foto: Clase contra Clase
Este es el Convenio por el que se rigen los trabajadores de Telepizza y de Domino´s Pizza, y así lo ha hecho público en un comunicado la Federación estatal de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT.
Este Convenio, famoso por tener las peores condiciones laborales y salariales de todo el Estado español, podría pasar inadvertido si no fuera porque la patronal del sector, UGT y CCOO, acaban de firmar un drástico recorte del 85% en el plus de nocturnidad. Plus que los trabajadores organizados en el sindicato CGT Telepizza vienen exigiendo que se pague íntegramente, junto a los Comités de Empresa de Barcelona y de la fábrica de Madrid en Daganzo.
A esto se le suma el ridículo incremento salarial del 1% para el 2016, y del 0,6% para 2017 y 2018, teniendo en cuenta que nuestros sueldos rondan los 250 y los 300 euros al mes para los trabajadores de las tiendas, y sueldos mileuristas para los trabajadores de la fábrica de Daganzo.

El “nuevo” plus de nocturnidad, una engañosa maniobra para hipotecar el futuro de los trabajadores del sector

Fue en el año 2000 que los trabajadores “perdieron” el plus de nocturnidad con la firma de la patronal y la burocracia sindical. ¿Cómo lo hicieron? Mantuvieron intacto el artículo sobre el plus de la nocturnidad, pero le añadieron una cláusula que decía que si el trabajador “solicitaba expresamente” trabajar en horario nocturno este plus no se le pagaría. Un truco muy sucio. ¿Por qué? Porque si un trabajador quería entrar a trabajar en la empresa debía firmar dicha cláusula obligatoriamente. Es decir, a pesar de tener el plus de nocturnidad, en los hechos nos lo quitaban, y, curiosamente, no encontraremos ningún contrato de ningún auxiliar o repartidor que no posea esta abusiva clausula. Todo esto fue firmado por UGT y CCOO, y sólo fue en el año 2010, la primera vez que los trabajadores se organizaron en CGT Telepizza en Zaragoza, que se empezaron a denunciar estos hechos y exigir recuperar el plus de nocturnidad que recogía el Convenio de Hostelería.
El acuerdo que este miércoles firmo la burocracia sindical sobre el plus económico, tiene tres engañosas maniobras y asesta un nuevo golpe a un derecho elemental.
Primero, porque la realidad es que en el caso de que llegásemos a cobrar íntegramente el plus de nocturnidad (cosa que, como veremos, no es así) no nos van a pagar el plus que reciben los trabajadores del Convenio de Hostelería. En dicho Convenio el plus significa cobrar un 25% más del salario normal desde las 22 horas hasta la hora del cierre. La burocracia sindical miente cuando dice en su Comunicado que “se da el cumplimiento a una reivindicación histórica de los trabajadores”, puesto que esconden que en realidad el actual Convenio no va a recoger el aumento del 25% de Hostelería, sino la ridícula cifra fija de 0,68 céntimos que ya venían pactando años atrás. Y que ni de lejos se acerca al aumento considerable que tienen los trabajadores de la Hostelería.
Segundo, que la burocracia sindical no solo no quiere que no cobremos el plus de hostelería que nos corresponde, sino que pretende recortar un 85% el ridículo plus de 0,68 céntimos que teníamos para los tramos horarios que van de las 22 hasta las 00 horas y mantenerlo igual de allí en adelante. ¡El recorte nos supondrá cobrar 10 míseros céntimos! Es decir, que la burocracia sindical acaba de cargarse de un plumazo la única conquista factible y viable que tenían los trabajadores para recuperar el plus. Pues era tan simple como denunciar en la comisión paritaria cómo la multinacional utilizaba de manera ilegal esta cláusula y quitarla del actual convenio en estas negociaciones. Ahora, los trabajadores ya no podrán negociar mejoras salariales desde el techo más alto, sino, por el contrario, desde el techo salarial más abajo. Es decir, tendremos que empezar desde cero para recuperar todo lo que la burocracia sindical nos ha quitado.
Incluso poniendo un caso (real) de un auxiliar de tienda que realiza normalmente 18,5 horas nocturnas en un mes -teniendo en cuenta los distintos turnos de salida, 23.00, 23.30, 0.30 o 1.00-, con esta rebaja solo recibiría al mes 3,35 míseros euros. Si, como explicamos, tan solo se hubiera quitado la cláusula abusiva, el resultado serían de 12,95 euros. Más aun, ¡si tuviéramos la misma nocturnidad que en hostelería, serían de 18,5 euros!
Tercero, que el liquidar prácticamente el plus de nocturnidad en el tramo horario de 22 a 00 horas para luego cobrarlo desde las 00 horas en adelante, ha sido una maniobra engañosa bien consciente por parte de la burocracia sindical y la patronal, porque son precisamente las horas que los trabajadores tienen más posibilidades de estar trabajando, y más posibilidades de cobrar la nocturnidad. Y es por esa razón que la patronal y la burocracia sindical de CCOO y UGT han decidido precisamente recortarnos un 85% el plus de nocturnidad en este tramo. Esta es la “reivindicación histórica” que han firmado estos tramposos negociadores sindicales que ninguno votamos.
Pero a nadie puede sorprender el modus operandi de la casta sindical. ¿De qué otra manera pueden engañar a los trabajadores? Todos los pluses económicos que liquidaron lo hicieron mediante las mismas maniobras engañosas. Por ejemplo, el plus de transporte se le aplican los correspondientes incrementos salariales convenio tras convenio. Pero como la mayor parte de éste aparece integrado en una “bolsa de incentivos”, en la práctica, la plantilla nunca cobro ni cobra el plus de transporte íntegramente, que ronda los 100 euros al mes.

¡Aumento salarial de... 3 céntimos!

La otra vergonzosa medida firmada se trata de los “incrementos salariales” para el salario base y los pluses. Para el 2016 cobraremos un 1% más, es decir, 3 céntimos. Y, para el 2017 y 2018, cobraremos un 0,6% respectivamente, es decir, 2 céntimos más. ¡Nuestro salario base por hora pasaría de 3,96 euros a 3,98 euros! Es decir, pasaremos de cobrar 198 euros base al mes a los 199 euros. Esto es lo que han firmado los supuestos “representantes de los trabajadores”.
Este incremento no se equipara, ni por asomo, a lo que efectivamente cobra cualquier trabajador de la hostelería. Por poner un ejemplo, en el Convenio del McDonald´s los auxiliares cobran 5,77 euros la hora, que irónicamente, es más de lo que recibe no solo un auxiliar de tienda, sino incluso más de lo que recibe un encargado de Telepizza o del Domino´s. Y si comparamos los salarios de los trabajadores de la fábrica de Telepizza con el Convenio de los centros de logística como es el Convenios de Grandes Almacenes, veremos que los 3 céntimos aun es más ridículo. Pues mientras un trabajador de la fábrica de Daganzo de Telepizza cobra los 3,96 euros/hora, un trabajador de cualquier centro logístico lo hace, ni más ni menos, que por 7,75 euros la hora.

Lo que omite la burocracia sindical sobre los “incrementos salariales”: ¡Nos deben dinero!

La burocracia sindical no va a luchar contra la precariedad laboral y se conforma con incrementos salariales ridículos para decir que “algo hicieron”. La Federación de UGT dice que el “balance es positivo”. Pero esto sigue siendo mentira. La realidad es que es “negativo”, incluso, numéricamente hablando.
La federación de UGT y CCOO omite muy inteligentemente en su comunicado que desde el 2012 hasta el 2015 firmaron para que se congelara el sueldo de todos los trabajadores de Telepizza. Ni siquiera el actual convenio firmado recupera el salario que hemos perdido. Como mínimo, la burocracia sindical es incompetente incluso para defender esta cuestión básica. ¿Por qué? Porque a día de hoy tendríamos que haber recuperado los sueldos congelados del periodo que van del 2012 al 2015.
En el antepenúltimo Convenio se firmaron subidas del 1,3% y del 1% para 2010 y 2011 respectivamente. Si no nos hubiesen congelado los sueldos en ese periodo, deberíamos cobrar un incremento salarial acumulado para el 2018 de un 6,2% (en el caso de no congelar la subida de 2010) y del 7,4% (en el caso de no congelar los sueldos del año 2011). Por ejemplo, para el año 2016 tendríamos que tener un incremento salarial de entre 5 y 6,2%. Por ello, la empresa nos debe dinero. Esto es lo mínimo que UGT y CCOO tendrían que haber planteado en la mesa de negociación. Pero han negociado el mísero 0,6%.
Los dirigentes burocráticos de UGT y CCOO son incompetentes incluso para llevar hasta las últimas consecuencias su propia lógica de negociación. Nos quieren “vender la moto” con el plus de nocturnidad y el ridículo “incremento salarial” cuando no solo nos deben dinero, sino que la burocracia omite de nuevo que los Acuerdos de marzo de 2013 -que redujeron los pluses de los repartidores y quitaron derechos sanitarios- sigue vigente y sin información alguna. ¿De verdad piensan que los trabajadores somos estúpidos?
La situación laboral de los trabajadores es terrible. El salario base de un auxiliar o un repartidor en el año 2000 era de 3,77 euros y en 2016 era de 3,96 euros. Es decir, que en 16 años la diferencia es de tan solo 19 céntimos. ¡Y aun dirán que el “balance es positivo”! Pero hay una cuestión en la que UGT sí tiene razón cuando dicen que su labor ha sido decisiva, porque lo ha sido para empeorar las condiciones salariales y de derechos y para “salvaguardar” los intereses de los accionistas.
Telepizza ha ido amasando millones a costa de bajar nuestros salarios. Mientras a nosotros nos congelan el sueldo y nos dan 3 céntimos a la hora, ellos operan en paraísos fiscales como las Islas Caimán y Guersey para no pagar impuestos, mientras ganaron 328,9 millones de euros de ingresos netos en 2015 y 57,7 millones de resultado bruto de explotación (EBITDA). Y por si fuera poco, el pasado 15 de mayo la empresa salió a bolsa para tratar de embolsarse entre 500 y 600 millones. El presidente de Telepizza, Pablo Juantegui, cobrará 9,35 millones tan solo por realizar la operación de entrada a bolsa. Y el restante de directivos también ha recibido 28,4 millones en incentivos. El propio Juantegui ya dejo clarísimo que estos grandes beneficios irían destinados a “hacer una remuneración a los accionistas”.

Por un convenio que acabe con la precariedad laboral. ¡Referéndum vinculante ya!

El rol de la burocracia sindical de UGT y CCOO se desenmascara no solo por las condiciones que han firmado en el nuevo Convenio, sino porque en ningún momento, han llamado a un plan de movilizaciones para presionar a la patronal, no ya por recuperar los salarios y derechos de Convenios del mismo estilo, sino ni tan siquiera para imponer unas demandas mínimas.
Vergonzosamente han aceptado el 85% de rebaja salarial sin plantear hacerle frente con un plan de lucha. ¿Cómo es posible esto? Desde CGT Telepizza estamos peleando contra todo esto, y también por el derecho democrático de los trabajadores a decidir su propio futuro con un referéndum vinculante y secreto, en contra de la dictadura de la patronal y la burocracia sindical. En esta situación los delegados honestos de UGT y CCOO deberían cuestionarse esta política de sus direcciones, y salir a oponerse a la firma del convenio y unirse a los trabajadores que si defendemos a la plantilla.
Por otro lado, el que la burocracia sindical se haya visto obligada a tratar en las negociaciones algunas “reivindicaciones históricas” de CGT Telepizza, aunque sea para atrofiarlas al gusto de la patronal, es un hecho significativo porque es el resultado de las denuncias que hemos hecho desde CGT Telepizza en defensa de los derechos de los trabajadores. Y no es de extrañar. En poco tiempo, además de Zaragoza, organizamos CGT Telepizza en Barcelona y en la fábrica de Madrid, y los trabajadores nos han votado consiguiendo la mayoría absoluta en los comités de empresa. Esto es expresión del cabreo acumulado por la plantilla por su penosa situación laboral. Pero también demuestra lo importante que es la necesidad de tener sindicatos que luchen por un programa combativo y lo importante que es que los trabajadores empiecen a organizarse y recuperar los sindicatos para ponerlos al servicio de la lucha por sus derechos.
Es por esta razón que desde CGT Telepizza no solo venimos peleando dentro de la multinacional sino que además hemos lanzado #ValemosMasQueEsto, una campaña pública contra la precariedad laboral, con la que pretendemos llamar a más trabajadores de más empresas a seguir el mismo ejemplo: unirnos para decir basta de tanta miseria y organizarnos democráticamente en los sindicatos, recuperándolos de las manos de la burocracia sindical, para luchar por un programa contra la precariedad laboral.

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