miércoles, 23 de noviembre de 2016

El legado de Rita Barberá en Valencia

MUERE LA EXALCALDESA POPULAR

Las cicatrices de los seis mandatos de Rita Barberá en Valencia comienzan en el Cabanyal y terminan en los casos de corrupción que la implicaron directamente.
, Diagonal
23/11/16 · 12:25
https://www.diagonalperiodico.net/panorama/32404-legado-rita-barbera-valencia.html
Rita Barberá fue designada senadora tras su derrota electoral en 2015. / ÁLVARO MINGUITO
Durante 24 años fue la alcaldesa de Valencia y factótum en el PP del País Valenciano, uno de los principales graneros de voto del partido. En el último año, tras su derrota electoral en las elecciones de 2015, Rita Barberá (1948-2016) vivió su propio descenso a los infiernos, con su salida del partido que había cofundado.
Pero el año horrible y la muerte de Barberá no impide hacer un balance de su paso por la alcaldía de la tercera ciudad con más número de habitantes de todo el Estado. Una ciudad por encima del Estado en número de desahucios, por debajo en centros de salud y hospitales o en la cifra de guarderías públicas. Una ciudad identificada con los días de vino y Vuitones de la burbuja inmobiliaria, en la que se ocultaban conflictos sociales que Barberá inflamó cada vez que tuvo ocasión.

El Cabanyal, más que un símbolo

Una imagen, en el mercado del Cabanyal, marcaba los límites al populismo que Barberá desplegaba en todos sus actos públicos. Una pescadera se negaba repetidas veces a estrechar la mano de la alcaldesa. No sería la única bronca en el barrio. “Choriza”, vergüenza”, “fuera, corrupta” se mezclaban con los gritos de "Rita alcaldesa" en la campaña electoral que la desalojó del Ayuntamiento. Su historia con el barrio venía de largo.
La historia de amenaza y resistencia del Cabanyal comenzó tres años antes de la llegada de Rita Barberá a la alcaldía de Valencia, pero no se entiende sin su empeño en realizar una transformación del barrio basada en las expropiaciones forzosas y la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez.
En 1998 nació la plataforma Salvem El Cabanyal, bajo la que se concentran vecinos del barrio, partidos y entidades culturales para plantear la batalla en un barrio sin inversiones municipales. El Plan del Ayuntamiento fue contestado con más de cien mil alegaciones y, en el año 2000, una huelga de hambre de cinco activistas que duró casi un mes. Hace quince años, los votos del PP daban por bueno el plan urbanístico y con él los derribos.
En 2004, la protesta llegaba al Parlamento Europeo, el día que Barberá presentaba uno de los proyectos que mostraban al mundo el estilo Valencia: la organización de la Copa América de Vela.
Hasta 2007 no se produjeron las primeras reacciones judiciales en contra de los derribos en el barrio, que habían comenzado por la calle San Pedro. En aquella ocasión, una juez detiene la acción de la piqueta sobre diez inmuebles. En 2010 se producía la primera gran victoria de Salvem El Cabanyal, con la paralización del Plan del Ayuntamiento ordenada por el Ministerio de Cultura. En 2014, Barberá y su equipo volverían a intentar poner en marcha su plan. Con su salida del Ayuntamiento terminaba un tema que se había convertido en personal para la fundadora de Alianza Popular.
Pero el Cabanyal no sería el único barrio puesto en peligro por el equipo Barberá:Natzaret –afectado por el circuito de Fórmula 1– o la Punta –por la transformación del puerto– también chocarían con el proyecto megalómano de ciudad defendido por la exalcaldesa.

Su burla a las víctimas de Metro

En julio se han cumplido diez años del accidente del Metro de Valencia, uno de los episodios más dramáticos de la historia reciente de la ciudad. Las familias de los 43 muertos estuvieron pidiendo, infructuosamente, responsabilidades y un reconocimiento que sólo llegaría con el cambio de Gobierno municipal.
El 3 de julio de 2006, un tren que recorría la línea 1 de Metrovalencia desde la capital hasta el municipio de Torrent volcó en una curva. Dos años después, la Audiencia Provincial archivaba el caso. La responsable, Ferrocarrils de la Gene­ralitat Valenciana (FGV), no pertenece directamente a la esfera de influencia municipal, pero el poder que atesoró Barberá en el PP del País Valenciano la señalaba como responsable del silencio institucional sobre el caso.
Su negativa a escuchar y recibir a las víctimas fue un secreto a voces durante mucho tiempo. Esa actitud quedó reflejada durante una protesta de la Asociación Víctimas Metro 3 Julio, cuando la alcaldesa hizo varios gestos desde el balcón del Ayuntamiento que suponían una burla hacia manifestantes y víctimas.

La cultura y la lengua

“El caloret”, otra de sus ocurrencias, ha sido carne de vídeos y memes. Su discurso durante las Fallas de 2015, en un valenciano defectuoso, dio la vuelta a las redes sociales. Se trataba de una de sus primeras intervenciones “espontáneas” en lengua valenciana en sus más de 24 años como alcaldesa.
Más allá de las anécdota de su mal uso del idioma, amplios sectores de la sociedad valenciana denunciaron el uso que la alcaldesa hacía de la lengua como arma política para castigar a sus adversarios a quienes llamaba “pancatalanistas”.
Dentro de este grupo incluía, por supuesto, a Compromís –a Podemos los llamaba “los comunistas”–, de quien dijo que su victoria ampliaba “el área del soberanismo catalanista, del independentismo catalán en toda la Comunitat Valenciana y eso es muy grave para España”.
El cierre de la Radio Televisión Valenciana –de nuevo, un ámbito de la Generalitat– en noviembre de 2013, fue el último episodio del abandono que las instituciones del País Valenciano hicieron de su propia lengua.

La ruta del despilfarro

Sus nombres no son conocidos, pero Miguel Ángel Ferris y Teresa Galindo tienen su pequeña parte en la historia de las últimas décadas. Son los impulsores de la “ruta del despilfarro”. Inspirados por el 15M, comenzaron a organizar visitas a “agujeros negros” de la corrupción y del despilfarro. Y eso en Valencia es hablar del estadio de fútbol de Mestalla, de los Calatrava, del circuito urbano de Fórmula 1 o de las instalaciones para la Copa América de Vela.
Briatores, Camps, Agags, Boludas, Ortices, Chans, en Valencia cabían todo tipo de tiburones y conseguidores, y la maestra de ceremonias era Barberá. Para ello se desmantelaban barrios como Natzaret y el barrio de la Punta. Mientras, se ejecutaban recortes en servicios esenciales como educación, vivienda y salud.
Entre los elefantes blancos que señalaron Ferris y Galindo, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, que pasó de un presupuesto de 175 millones a uno de 1.300. Entre esas cantidades se cuentan los sobrecostes de 90 millones percibidos directamente por el arquitecto Santiago Calatrava.
El circuito de Fórmula 1, en plena expansión de este espectáculo en España, costó cerca de 300 millones y no generó ningún ingreso para la ciudad. Eran los tiempos del vino y las rosas.
 
La construcción del cicuito de Fórmula 1 transformó el barrio. / Mario Zamora
Cuarenta pantallas gigantes por toda la ciudad dieron la bienvenida al papa hace ahora diez años. Nunca se ha sabido lo que costó la visita de Benedicto XVI. Sólo la televisión valenciana gastó más de once millones de euros en el evento. El acto tuvo guindas como la instalación de un altar climatizado desmontable de 600.000 euros.
Doce edificios, ahora sin uso, sirvieron de cuartel general a los equipos de la Copa América de Vela. Llevar ese acontecimiento a Valencia tuvo un coste de 300 millones de euros de fondos públicos.
Sociópolis, proyecto de la Generalitat para la ciudad de Valencia, es hoy un desierto de casas sin gente. El plan de crear 2.800 viviendas ha sido rebajado –sólo se ha construido una quinta parte– y faltan servicios públicos, áreas verdes o servicio de transporte. La burbuja inmobiliaria estalló en el centro de un proyecto que fue presentado por todo lo alto y que incluía edificios galardonados en las ferias de arquitectura de más relumbrón.

L’Horta valenciana

Mientras fracasaba el plan del Cabanyal, el Ayuntamiento de Barberá  mantenía viva otra obsesión. El último día de 2014 se publicaba en el Boletín Oficial una revisión del Plan General de Ordenación Urba­na (PGOU) para un plan de construcción de 15.000 viviendas y diferentes infraestructuras con la que se destruirían 415 hectáreas de huerta y se desprotegerían otras 300.
La batalla para salvar l'Horta se remonta a los años 90, y en ella se han visto victorias, como la que tuvo lugar con el cambio de Gobierno municipal y la paralización del plan de 2014, y derrotas que reducían el terreno de este espacio de riqueza natural y cultural, que se redujo en un 50% desde los años 60.

La corrupción vista por sus vecinas

“Lo que no quiero son las cutrerías que pretenden otros”. Con esta frase, Barberá admitía, sólo en parte, las filtraciones que la acusaban de malversación de fondos públicos en el llamado caso Ritaleaks. Vivir a todo tren supuso para la exalcaldesa un símbolo de estatus, y así lo defendió cuando el sistema que había creado en el PP valenciano comenzó a hacer aguas. Hoteles y coches de lujo, comidas y gastos de representación en una época en la que se comenzó a hablar de apretarse el cinturón y de recortes sociales. 
La visión de una Valencia “facha” y benévola con la corrupción que se arrojaba desde otros puntos de España, contrastaba con la movilización popular en contra de la corrupción, que se dirigió directamente al domicilio particular de la exalcaldesa. Más de 2.000 personas se manifestaron el 7 de febrero de este año delante de su domicilio. No era la primera vez. Durante el 15M, miles de personas desfilaron frente a su puerta y le dedicaron canciones, gritos e insultos. Su respuesta, acusarles de plantar marihuana.

Casos de corrupción

Un pequeño repaso de los casos de corrupción que salpican o en los que el Ayuntamiento o la alcaldesa –tanto monta– estuvieron implicados queda, una vez muerto Rafael Chirbes, a la espera de nuevos novelistas. Información de Pedro Lloret Sáez, Edgar Bellver:
La trama Gürtel, el mayor caso de corrupción de un partido político en la historia del Estado español, situó al País Valenciano como uno de sus epicentros fundamentales. La vinculación del Ayuntamiento con la trama de empresas vinculada a la Gürtel se escenificó a través de la empresa Tragso, que consiguió la adjudicación de la Japan Week en 2012 y que según el juez instructor tenía una relación directa con las cabecillas de la trama Gürtel.
Al mismo tiempo, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), cuya presidencia ostentó Barberá entre los años 1995 y 2003, facturaba a través de la red Gürtel. El mismo Bigotes, uno de los cabecillas de la trama, en una llamada telefónica intervenida por la policía, reconocía haber regalado a la exalcaldesa bolsos de la marca Louis Vuitton.
El caso Nóos implicó de nuevo a Barberá. El juez Castro solicitó su imputación al Tribunal Superior de Justicia a tenor de la reunión que mantuvieron ésta, Francisco Camps e Iñaki Urdangarin en Zarzuela, iniciativa que el TSJ desestimó.
El caso Feria de Valencia no tiene consecuencias judiciales para Barberá, dada la naturaleza privada de la entidad. Se investigaron sobrecostes que rondan los mil millones de euros y posibles contrataciones irregulares. Barberá recibió regalos por valor de aproximadamente 7.600 euros mientras presidió el patronato vinculado a Feria de Valencia.
El saqueo de Emarsa también salpicó a la exalcadesa. La propia secretaria durante seis años de la empresa pública declaró en sede judicial que efectivamente Barberá había recibido bolsos en concepto de regalos de la empresa. En la misma línea, Juan Carlos Gimeno, exedil del Partido Popular y exdirector de calidad de la empresa pública, certificó en sede judicial cómo ésta había recibido cuatro bolsos pagados por Emarsa.
El caso Imelsa, destapado por el grupo municipal Esquerra Unida en 2015, denunció presuntas irregularidades y posible malversación de caudales públicos. Una parte del círculo cercano a Rita se vio implicado y posteriormente imputado (María José Alcón fue asesora de Barberá y concejal en el Ayuntamiento; María del Carmen García Fuster, exsecretaria del grupo parlamentario popular en el Ayuntamiento de Valencia y cargo de confianza de Barberá; Pedro Aracil, exasesor de Cultura; Luis Salom, asesor popular; Alfonso Novo, portavoz popular en el Consistorio).
El mencionado Ritaleaks, destapado por Compromís, da cuenta de los excesos en gastos cargados a cuenta de la alcadía, por un valor de más de 275.000 euros. Desde la Fiscalía se investiga la existencia de posibles irregularidades en los gastos de representación entre los años 2011 y 2014. Los documentos detallan una “vida a todo tren”, con viajes y destinos que ni siquiera se han justificado por asuntos de representación institucional.
La Operación Taula, auténtica catarsis en el Partido Popular valenciano, ha supuesto 24 detenciones y 29 personas han sido imputadas. Escenificando la detención de figuras importantes como Alfonso Rus. La trama mafiosa estaba dirigida, según las grabaciones que Alfonso Benavent realizaba a sus excompañeros, por "La Jefa", personaje todavía por descubrir, aunque muchos indicios apuntan hacia Rita Barberá. El mecanismo era ya conocido por todos: amaño de contratos públicos de diversas administraciones a cambio de comisiones que oscilaban entre el 2% y el 3%.

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