miércoles, 30 de noviembre de 2016

Yates, mafiosos chinos, Feijóo... los negocios en España del dueño del avión siniestrado

ACCIDENTE EN COLOMBIA


Ricardo Albacete se erigió en el delegado en nuestro país del chino Sam Pa, defenestrado por Estados Unidos y encarcelado por el Gobierno de Pekín
Foto: Ricardo Albacete, dueño del avión siniestrado. (YouTube)
Ricardo Albacete, dueño del avión siniestrado. (YouTube)
El empresario venezolano Ricardo Albacetepropietario de la aerolínea Lamia y dueño del avión accidentado en Colombia que transportaba al equipo de fútbol brasileño Chapecoense, lleva años a caballo entre América y España. Dirige negocios a ambos lados del charco, todos ellos manejados desde su particular perspectiva comercial, basada en los contactos con altos dirigentes políticos. Lamia, de hecho, comenzó a operar en 2010 en el Aeropuerto Carnevali de Mérida (Venezuela) con el apoyo del entonces gobernador del estado, Marcos Díaz Orellana, quien incluso acudió a la pista de aterrizaje a esperar al primer aparato de la compañía que llegaba al aeródromo.
No era el único, sin embargo, con el que había entrado en contacto Albacete, quien se reunió también con los gobernadores de Bolívar, Francisco Rangel Gómez, y de Nueva Esparta, Carlos Mata Figueroa, con el fin de convencerles para que sus aviones utilizaran los aeródromos de sendos estados. En noviembre de 2013, de hecho, se produjo el primer vuelo desde Nueva Esparta hasta el aeropuerto Manuel Carlos Piar de Puerto Ordaz, donde viajó el propio Mata Figueroa junto a otros directivos de la aerolínea. Rangel Gómez les esperaba en la pista de aterrizaje.
Núñez Feijóo se reunió con el propietaron del avión siniestrado, Ricardo Albacete, y el magnate chino Sam Pa.
Núñez Feijóo se reunió con el propietaron del avión siniestrado, Ricardo Albacete, y el magnate chino Sam Pa.
La misma máxima ha tratado de aplicar el venezolano a los negocios que ha emprendido en España. Albacete lleva meses en contacto con dirigentes políticos y empresarios, fundamentalmente gallegos, con el fin de cerrar diferentes transacciones. Pero el papel del propietario de Lamia en la comunidad autónoma ha sido, sobre todo, el de representante del magnate chino Sam Pa, un millonario vinculado al Gobierno de Pekín y tachado de mafioso por Estados Unidos, que ha comprado recientemente a través de una oscura operación un gran porcentaje de los astilleros Rodman, propiedad del empresario Manuel Rodríguez
La fama del ciudadano asiático tras esta operación situó a Albacete en una posición privilegiada, ya que entre el empresariado gallego se corrió la voz de que Sam Pa tenía intención de realizar más inversiones en Galicia y, por lo tanto, todos querían reunirse con su delegado en España. El venezolano estuvo durante meses todo este año y el pasado entrevistándose con emprendedores gallegos que buscaban capital para sus negocios y con dirigentes políticos. Con estos últimos, incluso cerró encuentros para ponerles en contacto con el magnate chino.
En concreto, Albacete y Sam Pa se entrevistaron en varias ocasiones con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, una cita concertada por el propio Manuel Rodríguez, que continúa vinculado a los astilleros. En esas reuniones, los interlocutores hablaron de la posibilidad de poner en marcha una ruta aérea entre Santiago de Compostela y Luanda (Angola), país donde el multimillonario chino tenía grandes contactos, debido a los negocios que llevaba a cabo desde hacía años en la nación africana a través de China Sonangol, mercantil que también utilizó para entrar en el accionariado de Rodman. También abordaron el interés de Sam Pa de adquirir hoteles en la comunidad autónoma, un negocio en el que el magnate tenía larga experiencia.
Sam Pa.
Sam Pa.
La imagen de Sam Pa en España, sin embargo, no casaba con la que tenían de él otros países como Estados Unidos, cuyo Departamento del Tesoro le calificó como persona 'non grata' en un informe publicado por la entidad hace dos años, en el que argumentaba que el millonario chino había dado apoyo logístico y financiero al régimen de Robert Mugabe. El documento aseguraba que el inversor asiático había facilitado la corrupción en Zimbabue a través del comercio con diamantes de sangre. Un reportaje de 'Financial Times' incluso llegó a calificar a Sam Pa como un hombre vinculado con la inteligencia de Pekín.
Las cosas no han terminado bien para este inversor tan deseado por los empresarios gallegos. Sam Pa ha sido recientemente encarcelado por el Gobierno de China, extremo que no impide a Albacete seguir llamando 'amigo' al magnate chino, como explicó a El Confidencial el mismo día en el que se estrelló su avión en Colombia, cuando se acercaba al aeropuerto José María Córdova, de Medellín, incidente que acabó con la vida de 71 de las 77 personas que viajaban en el aparato, un gran número de ellas pertenecientes al club de fútbol Chapecoense.
Albacete, que se mostró muy afectado ante El Confidencial tras conocer el accidente sufrido por uno de sus aviones, insinuó que el siniestro pudo haberse debido a una tormenta eléctrica, que interfirió en el aparato y apagó sus motores, una teoría alejada por el momento de la que predomina en los medios y que apunta a la posibilidad de que la aeronave se quedara sin combustible.
Los aviones de Albacete, que operaban en la compañía Lamia, no solo trasladaban a los componentes del equipo de fútbol brasileño fallecidos. La aerolínea ha volado en los últimos meses con equipos colombianos como el Atlético Nacional —con el que se iba a enfrentar el Chapecoense—, venezolanos como la propia selección bolivariana, argentinos como el Fénix Entertainment Group o la propia selección argentina de fútbol o bolivianos como The Strongest, Blooming, Oriente Petrolero, Olimpia, EcoJet o Real Potosí. No en vano, según ha podido saber El Confidencial, el Gobierno de Argentina ha pedido explicaciones al propietario de las aeronaves esta misma mañana y se ha interesado también por el estado de los aparatos que trasladaron hace unas semanas a las selección de fútbol encabezada por Lionel Messi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada