jueves, 16 de marzo de 2017

8 contundentes motivos por los que todos los Borbones deberían emigrar a Suiza


15MAR 2017

Strambotic


“Qué ganas tengo de que acabe esto para no volver a pisar este país” dijo con amargura la infanta Cristina cuando la juzgaban por el delito de haber confiado los asuntos económicos a su marido, ex jugador de balonmano, como haría cualquier mujer liberada, de su tiempo, culta y con estudios superiores. Cómo no guardarle rencor a un país tan cruel y cainita que sienta en el banquillo a una mujer enamorada.
En Suiza, por el contrario, sí que saben respetar a sus próceres, y eso que se trata de una sucia república federal. Dejando de lado esta pequeña tara, es sin duda un país moderno en el que merece la pena vivir. De hecho, podría decirse que el país helvético se hizo para los Borbones y éstos se hicieron para Suiza. ¿Por qué no emigrar todos allí? Serían mucho más felices por los motivos que expondremos a continuación.
Froilán habría podido dispararse en ambos pies dentro de la legalidad
En 2012 una ola de indignación recorrió la piel de toro al conocerse la noticia de que, como vimos en El País,  Froilán, el hijo mayor de la infanta Elena y Jaime de Marichalar, se había disparado en un pie mientras realizaba ejercicios de tiro con su padre. Froilán —que de no mediar un articulito de la Constitución estaría ahora entregando premios Príncipe de Asturias a científicos y artistas— tenía por aquel entonces trece años, cuando la ley, sin duda redactada una vez más para perjudicar a los Borbones, no permite utilizar armas a menores de catorce. Sin embargo, en Suiza, según leemos en NPR, es totalmente legal que sus jóvenes se formen desde muy temprana edad en el uso de armamento, para preservar la neutralidad del país o con la idea de proteger al papa en el futuro.
De los Borbones se ha dicho que es una familia con cierta tendencia a disparar sobre sus miembros (ya sea el propio pie o un hermano que te puede disputar el cariño de Franco y el trono) y quizá en España no sabemos apreciar como es debido esta tradición.
Por salud
Admitámoslo: no se le puede pedir al monarca emérito que recorra grandes distancias, pues las caderas reales ya no son lo que eran después de años de intensísima actividad pélvica. Esto, y que el sistema de sanidad suizo es de los mejores de Europa, nos llevan al siguiente punto.
Podrían vivir todo el año en fabulosos refugios alpinos
La vida es un gran bufé libre cuando por tus venas corre pura sangre Borbón. Y más cuando estás enamorado y compartes, contó El Español, nidito de amor de siete mil euros al día con una Frau complaciente como Corinna. Cómo no sentir nostalgia de tus días de vino y rosas (sobre todo cuando el vino es Pétrus de dos mil euros la botella). Ir en moto por carreteras españolas y ayudar a ganapanes a los que se les avería el coche está muy bien para un rato, pero un guerrero necesita su descanso. Entre montañas suizas, si es posible.
Porque la cabra tira al monte (suizo)
Las familias reales son muy tradicionales, en parte porque precisamente se basan en la costumbre para defender sus privilegios, y la querencia por Suiza es otro hábito borbónico de muchas generaciones. Ya Alfonso XIII tuvo una cuenta allí y no para blanquear capitales como podría creer algún malintencionado, sino para pagar, leímos en El Mundo,  la educación de sus hijos bastardos como han hecho todos los padres desde que el mundo es mundo.
Por representación internacional
El rey Juan Carlos siempre ha sido nuestro mejor representante en el mundo. ¿Que nuestros atribulados empresarios iban mal de dinero? No pasaba nada, nuestro monarca se reunía con gerifaltes árabes y les vendía alguna corbeta o algún AVE en el desierto o lo que hiciera falta, que la campechanía no entiende de obstáculos.
De igual manera, nos representaba a todos los españoles en el terreno del amor. ¿Qué sería de nuestra fama de latin lovers sin él? Sobre todo ahora, que con tanto recorte en las becas Erasmus resulta imposible enviar a nuestros jóvenes al extranjero a impresionar a la población autóctona con nuestro desempeño sexual, siendo sustituidos en esto por los italianos o, peor aún, los franceses.
Nuestro antiguo monarca, en su bonhomía, ya ponía de su parte en el pasado llevándose a alguna amiga para dar lecciones a los fríos suizos y afortunadamente para los españoles existen rumores, reflejó La Voz Libre, de que el rey Felipe habría seguido sus pasos en esa bendita tierra en la que florece el amor tanto como la edelweiss en sus montañas.
Tendrían el banco a la vuelta de la esquina
¿No es un engorro tener que ir hasta el banco a comprobar qué tal van los ahorros? Pues todavía lo es mucho más cuando el banco lo tienes en Suiza y tienes que coger un avión para llegar. Puesto que  los Borbones suelen tener cuentas bancarias en el país de la neutralidad (desde el  padre de Juan Carlos I, como desveló El Mundo, hasta unos primos suyos que se acogieron a la amnistía fiscal, según publicó El Diario.es ), lo más práctico sería que la familia al completo estableciera su residencia allí, cerca del dinero, no sea que los banqueros suizos se extralimiten en sus funciones.
Porque las familias han de permanecer unidas
Si algo nos han enseñado las comedias románticas, aparte de que los millonarios se casan con prostitutas como en Pretty Woman, es que el amor triunfa sobre toda dificultad y que la reagrupación familiar ha de ser siempre el objetivo. Así, Jaime de Marichalar aprovecharía sus viejos contactos en Credit Suisse para desplazarse a Suiza y reconquistar a Elena. «Pero ahí no vive esa infanta, sino la otra», podría aducir el avispado lector. En efecto, pero la reina Sofía, según El Nacional.cat mostró interés en mudarse allí para estar cerca de Cristina y la lógica o la simple competitividad entre hermanas nos dice que pronto la seguiría Elena-
Por amor al deporte
Una familia habituada a la mejor nieve estaría encantada de cambiar Baqueira Beret por las excelentes pistas suizas, como ya han hecho los reyes en alguna ocasión. Además, la sede de la Federación Internacional de Balonmano  se encuentra en Basilea y seguro que estarían encantados de contar con la experiencia profesional del actual marido de la infanta Cristina.
BONUS TRACK SENTIMENTAL
Por si todas éstas no fueran suficientes razones prácticas y sentimentales, la moneda de Suiza sigue siendo el franco.
Imagen de cabecera obra de Javier Ramos, de Agudeza Visual Creativos. 
Gabriel Noguera es escritor y autor de la novela de culto Fuera de Trama.
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