martes, 2 de mayo de 2017

Así se las arreglan las empresas de hostelería para no pagar horas extra a sus empleados

IMPAGOS, AMENAZAS Y 'MOBBING' EN FABORIT


Varias empleadas de la cafetería Faborit han presentado una querella contra la cadena tras realizar horas extra "gratis" durante varios meses. "O lo aceptas o te despido", les advirtieron

Foto: Acusan a Faborit de imponer horas extra 'gratis' bajo amenaza de despido.
Acusan a Faborit de imponer horas extra 'gratis' bajo amenaza de despido.
http://www.elconfidencial.com/empresas/2017-05-02/horas-extra-faborit-abusos-laboral-explotacion_1373976/
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Carolina y sus compañeras no tuvieron más remedio que ‘tragar’ cuando su jefe les pidió que hicieran horas extra sin esperar nada a cambio. El gerente de una cafetería Faborit en Madrid no dio alternativa a sus subordinadas: “Sólo serán dos horas de más a la semana.. Si no lo aceptáis, tendré que despedir a esa persona”. Y bajaron la cabeza hasta que una de ellas se hartó.
“En general, hacemos muchas más horas de las que tenemos por contrato a pesar de que nos obligan a firmar una cláusula” que lo impide expresamente, explica esta camarera -que en realidad no se llama Carolina- a El Confidencial. Dicho apartado deja claro que su jornada de trabajo es de 12 horas semanales. Ni una más, ni una menos.
Carolina trabajaba 12 horas a la semana.. en teoría.
Carolina trabajaba 12 horas a la semana.. en teoría.
La casilla especifica que “NO existe un pacto sobre la realización de horas complementarias”, si bien su empresa se lo ha saltado a la torera. El jefe de Carolina no se tomó demasiado bien sus quejas por trabajar hasta 40 horas semanales -cuando su contrato contemplaba apenas 12- y respondía con ataques, “mermándote verbalmente mientras estás trabajando, poniéndote a cubrir los puestos que menos te gustan” o incluso obligando a los empleados a pagar a escote cuando faltaba dinero en caja.
Cansada de soportar tantos desprecios por apenas 708 euros brutos al mes, Carolina se dirigió primero a la inspección de trabajo para denunciar su caso y después al Juzgado de lo Social número 3 de Madrid, donde presentó una demanda -ya admitida a trámite- en la que exige el pago de 10.733 euros en concepto de horas extra impagadas y una parte del salario que le debían por el último mes. La cadena especializada en cafés, infusiones y zumos la despidió casi un año después de contratarla al considerar que no había superado el período de prueba.
Así es la cláusula que firmó Carolina.. Y que su empresa se saltó a la torera.
Así es la cláusula que firmó Carolina.. Y que su empresa se saltó a la torera.

Contrato convertido en papel mojado

No es la única trabajadora de Faborit que ha dado un golpe sobre la mesa. Carmen (nombre ficticio) explica que el ‘modus operandi’ de la compañía hasta ahora ha sido “pedirnos que regalemos horas por necesidades de la empresa”. Jamás se lo han compensado, asegura. “Cuanto más dinero ahorre el gerente de tienda en contrataciones y pago de horas, más beneficio saca porque le pagan un plus”, añade Carolina.
Faborit niega que su modelo de negocio se base en "esto son lentejas" y asegura que siempre intenta alcanzar acuerdos con los empleados dentro del marco que establece el convenio colectivo. "El valor de nuestra empresa son los recursos humanos y hacemos un esfuerzo por cuidarlos. Evidentemente, entre los 240 trabajadores que tenemos puede haber algún problema puntual, pero en general la gente está contenta porque hacemos las cosas bien", sostienen fuentes de la compañía ante este periódico. La cadena cuenta con 19 establecimientos en toda España y registró unas pérdidas de 20.623 euros en 2015, según su última memoria de cuentas anuales. La facturación ascendió a 578.818 euros, un 97% más que en 2014.
"Claro que se cometen errores, pero para eso está el juez. No pagar las horas extra no va con Faborit", insisten desde la cadena. Carolina y Carmen puntualizan que la empresa les pagaba un plus de actividad que en ningún caso cubría las horas de más. “Entre lo que no te pagan y lo que no tienen que cotizar por ti, se ahorran un buen pellizco”. Por desgracia, este no es un caso aislado en el precario mundo de la hostelería.. ni en España.
"La empresa se ahorra un buen pellizco entre lo que no te paga y lo que no cotiza por ti"Los abusos laborales son el pan de cada día en bares, restaurantes y cafeterías de pequeño tamaño, con pocos empleados y sin fuerza sindical, explica el responsable de hostelería de UGT, César Galiano. La práctica más extendida es hacer contratos de 20 horas semanales cuando el trabajador echa 40 o más. En general, las ‘extraoficiales’ se pagan en negro y son 'invisibles' a ojos de los inspectores.
Esto supone un recorte de las prestaciones sociales (pensiones, paro) y un fraude a la Seguridad Social, recuerda Galiano. Y explica que el número máximo de horas extraordinarias permitidas por ley asciende a 80 al año. Otra cosa son las complementarias, que deberán quedar siempre reguladas en el contrato. La cláusula que firmó Carolina impedía la realización de horas fuera de su jornada laboral.

Sanciones de hasta 6.250 euros

Según la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, “la transgresión de las normas y los límites legales o pactados en materia de jornada, trabajo nocturno, horas extraordinarias o complementarias, descansos, vacaciones, permisos o tiempo de trabajo” constituye una infracción grave penalizada con hasta 6.250 euros. La cuantía mínima es de 626 euros a pagar por la empresa que defrauda.
La hostelería es uno de los sectores con más precariedad y abusos laborales. (EFE)
La hostelería es uno de los sectores con más precariedad y abusos laborales. (EFE)
Una reciente sentencia del Tribunal Supremo eximió al empresario de llevar un registro de las horas efectivamente realizadas por sus trabajadores, dando alas a las empresas para que sigan ‘pasando’ de la duración de la jornada laboral pactada en el convenio. ¿En qué se traduce esto?
Si un inspector acude a una empresa para controlar si está respetando o no el horario, sólo estará obligado a anotar las horas de carácter extraordinario. O dicho de otra manera, los empleados no podrán denunciar a su compañía acogiéndose al registro de horas trabajadas por el simple hecho de que dicho registro ya no es obligatorio.
Según la EPA, apenas la mitad de los 280 millones de horas extra que se realizan en España se paga. El resto se oculta con el consecuente agujero para la tesorería de la Seguridad Social, para Hacienda y, en definitiva, para los bolsillos de todos los españoles.

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