miércoles, 3 de mayo de 2017

Casi 600 líneas de autobús dejarán de existir con el nuevo plan que prepara la Xunta. La renuncia de las empresas, que alegan que la mayoría son deficitarias. La provincia más afectada es la de Lugo.

Galicia afronta el primer gran cambio de líneas de viajeros por carretera

Las empresas renuncian a 578 rutas y la Xunta ordenará el mapa para adaptar el servicio



 
SANTIAGO / LA VOZ 


Galicia está a punto de dar el primer gran paso de los dos necesarios para poner patas arriba el transporte por autobús y, paradójicamente, reordenarlo con criterios adaptados a los tiempos, la movilidad y la demografía. No se trata de una transformación política caprichosa: una sentencia judicial anuló en marzo del 2016 el plan de la Xunta para modernizar las concesiones de transporte público en la comunidad, lo que provocó que buena parte de los contratos estuvieran ya caducados el año pasado, y el resto expirarán en el 2019.
La Consellería de Infraestruturas, responsable del transporte en Galicia, tuvo que lidiar con las empresas que, sobre todo por criterios de rentabilidad, quisieron abandonar las líneas deficitarias al dejar de estar obligadas contractualmente. En cuestión de meses desde la sentencia -agosto del año pasado- vio caer 77 acuerdos de los 143 existentes, pero las obligó a mantener el servicio hasta este verano para garantizar las alternativas. Son, en total, 578 líneas de autobús que desaparecen, con una gran incidencia en la provincia de Lugo (pierde el 63 % de las existentes) y especialmente en Ourense, donde se caen 150 de las 186 registradas, el 81 %.
La solución al evidente problema que se venía encima está en camino, según la conselleira Ethel Vázquez, que ayer informó al presidente de la Fegamp, Alfredo García, de que a finales de este mes se someterá a información pública el mapa de las nuevas líneas que sustituirán a las 578 que interrumpen su servicio, en muchos casos tras décadas de actividad. Habrá un plazo de diez días para presentar alegaciones y las empresas del transporte por carretera se van a encontrar con unas ofertas muy diferentes a las actuales -y a aquellas a las que ellos mismos renunciaron-, ya que las rutas se van a agrupar por zonas equiparables a las comarcas para supuestamente garantizar su eficacia y la sostenibilidad económica de las mismas. Los responsables de Infraestruturas evitaron ser precisos con los plazos, pero confirman que las adjudicaciones se resolverán «nos próximos meses» y garantizan que «os primeiros» servicios estarán en marcha en agosto.
Un «laboratorio» de pruebas
La agenda del transporte, sobrevenida por sentencia judicial, ha convertido esta primera fase en una suerte de «laboratorio» con vistas al mapa gallego definitivo, que deberá estar diseñado al completo en el 2019. La palabra la utilizó tras el encuentro con la conselleira el presidente de la Fegamp, quien se mostró elogioso con el trabajo desplegado por la Xunta para alcanzar un alto grado de consenso con empresas y concellos para tratar de responder a las demandas vecinales: «Lo que no se puede es no prestar el servicio y dejar tirada a la gente, y eso estaba pasando en este país», lamentó el alcalde socialista de O Barco, quien confía en que el nuevo diseño conecte mejor las aldeas de Galicia con las capitales municipales, y estas con los principales focos de población de cada provincia.
Colaboración municipal tibia
Para la elaboración de las rutas agrupadas, la Xunta presume de haber hecho un esfuerzo para escuchar la amplia casuística local. En enero y febrero se celebraron 14 reuniones para presentar los anteproyectos en los municipios afectados. A continuación cada concello recibió un cuestionario en el que se solicitaba información referente al nivel de satisfacción por el servicio, demandas vecinales y cualquier propuesta. De los 279 ayuntamientos consultados respondieron 169, y solo 36 mostraron su disposición a explorar vías de cofinanciación.

Un mapa que se complementa con microbuses, taxis y la integración del transporte escolar

El gran reto administrativo de la Xunta al planificar el nuevo mapa del transporte por carretera es convertir en atractivo lo que a día de hoy no lo es, a tenor de la rápida reacción de las empresas de transporte, que se quisieron desentender de más de medio millar de líneas tan pronto tuvieron el aval judicial. Además del nuevo diseño por zonas agrupadas, los contratos van a incluir por primera vez la posibilidad de utilizar microbuses para determinados servicios, que incluso se podrán complementar con taxis.
La sentencia del Supremo, que no afectó a los contratos de las rutas de transporte escolar, ha permitido a los técnicos de Infraestruturas tener en cuenta puntualmente estas líneas para complementar el servicio en aquellos lugares donde haya plazas disponibles y un recorrido válido para no escolares. De hecho, los nuevos pliegos facilitarán la adjudicación directa y la creación de uniones temporales de empresas.
Una de las novedades del futuro transporte por carretera prometido por Feijoo en su discurso de investidura es el transporte bajo demanda, que sin embargo no se va a aplicar todavía en esta primera fase y que se dejará madurar hasta el 2019, con la transformación de líneas que afectará a toda Galicia. Esta iniciativa, que permitirá a los usuarios advertir con antelación a las concesionarias sobre las necesidades horarias de movilidad en las rutas fijadas, está todavía verde y ni siquiera se han decidido los canales para comunicar a ambas partes, pero se considera clave para limitar el fenómeno de los autobuses que circulan vacíos.
Todas las rutas, las que varíen en agosto y las que finalizan contrato más adelante, saldrán de nuevo a concurso para unificar todo el mapa en el 2019.

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