La Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) ha incluido el Bisfenol A (BPA), un compuesto que se emplea en la fabricación de plásticos, en una lista de químicos "altamente preocupantes debido a sus propiedades de alteración del sistema endocrino, que causan graves efectos en la salud humana", ha expresado en un comunicado hecho público el pasado viernes.
El Comité de los Estados miembros de esta agencia europea, que se reunió la semana pasada en Helsinki, ha decidido apoyar por unanimidad la propuesta de Francia, que identificaba el Bisfenol A como un disruptor endocrino con serios efectos probables para la salud humana, a un "nivel equivalente al que se refiere a los efectos cancerígenos, mutagénicos y tóxicos para la reproducción".
Esta sustancia ya estaba incluida en la lista de candidatos de productos preocupantes por sus propiedades tóxicas para la reproducción. Varios estudios científicos sostienen que este disruptor endocrino bloquea o interfiere en las acciones de las hormonas, concretamente de los estrógenos, y lo consideran un factor de riesgo asociado a varias enfermedades, como la obesidad y la diabetes, y algunos tipos de cáncer.
El año pasado, una investigación internacional en la que participaba la Universidad de Alicante (UA) y la Miguel Hernández (UMH) de Elche también sugería la relación entre el Bisfenol A con el desarrollo de la diabetes tipo 2.
Este polémico compuesto es utilizado para fabricar plásticos, así como resinas presentes en latas de conservas, empastes dentales y otros utensilios de uso cotidiano. En Europa ya no se emplea para fabricar envases plásticos como los biberones o botellas de agua.
Para minimizar la exposición al Bisfenol A, desde la Universidad de Alicante recomendaban evitar el consumo de alimentos y bebidas envasados en plásticos: "Un primer paso es volver a utilizar los envases de cristal y no incluir en nuestra dieta comida precocinada que directamente, con el envase, se calienta en el microondas".